Stanislaw Jaroszek es el autor del libro "Jaleos y denuncias" publicado por la revista Contratiempo en 2010. Sus cuentos tambien son parte de la antologia de escritores de Contratiempo "En la 18 a la 1" publicada en 2010.
TALLER DE CONTRATIEMPO
Estanislao Jaroszek con Rey Andujar
Monday, December 27, 2010
Monday, November 8, 2010
El escritor
Escritor
Un hombre y una mujer están sentados en la banca, debajo de un árbol grande.
-¿Y en qué piensas?
-En un libro.
-¿Qué libro?
-El que escribo.
La mujer se volteó para escapar de su mirada.
-Creo que será bueno. Dijo el hombre.
-Yo estoy leyendo una novela y es buenísima. Una mujer se enamora durante su viaje a África, de un hombre de la tribu, y se queda allí para vivir en la jungla.
El hombre sonrió y no respondió nada.
-Si tú pudieras inventar algo así, serías exitoso.
- Es que yo no invento, yo lo vivo.
Después de un momento de silencio añadió:
-Escribo cuentos.
-Te cuento que ahora tengo más tiempo y leo mucho. Si quieres puedo darte las últimas novelas que he terminado.
-Es que no leo cuando escribo.
-Dime, ¿Te da envidia cuando otro escritor escribe mejor que tú?
-Si escribe mejor, no.
-¿Y si no escribe bien?
-Entonces no importa.
La mujer lo miró sin entender, consultó el reloj y dijo:
-Bueno, ya tengo que irme, los niños regresarán de la escuela.
-Pues, fue bueno verte, dijo cuando ella lo besaba en la mejilla.
Se levantó y empezó a caminar dejándolo solo en la banca. El hombre la miraba alejarse, estaba enojado consigo mismo “Que estupido soy” pensaba. Pero no pudo separar sus ojos de la espalda de la mujer hasta que desapareció. Pues era la protagonista de todos los cuentos que ha escrito.
Sunday, September 26, 2010
La novia
La novia
Estaban en el patio frente del Silver Lake, el hombre miraba a su novia y le encantaba todo de ella. Los mosquitos empezaron a atacar y el hombre estaba en una postura de defensa. La chica se reía de él, por eso cuando vio tres mosquitos pegarse en la rodilla de ella, decidió quedarse callado y esperar el momento en cual ella gritará del dolor. Los observó pero ninguno de los tres hundía el pico, se sentaron sin movimiento como si no fuera su piel sino hoja del árbol. Finalmente uno se atrevió y bajó la lanceta. Sorprendentemente la mujer no reaccionó, ¿Cómo es que no lo siente? Se preguntaba el hombre. De repente, el animalito perdió el balance y se cayó al piso como una avioneta sin control. Mientras los otros dos continuaban inmovibles.
El hombre se aburrió y otra vez entró en conversación con los familiares. Hablaron del juego de ayer.
-Hoy también jugaremos el tren ruso.
-Claro, si les gusta perder otra vez…
Dio un vistazo y no entendió lo que veía. El segundo mosquito estaba muerto en el piso, ahora solo quedaba el tercero prendido a la rodilla con las últimas fuerzas. Momentos después el también perdió el balance y volaba sin control abajo. La miró a ella y la vio sonriente y feliz.
-Tu novia es encantadora, dijo la tía.
- Por eso me enamoré de ella.
-¿Se conocen bien?
-Creo que si. Respondió mientras se acordaba de la primera vez que ella vino a visitarle en la casa. Le pidió que abriera las puertas y las dejara abiertas por un momento.
-No entiendo por qué, el aire acondicionado funciona bien…
-Prefiero el aire fresco.
Mientras le servía la bebida notó dos cucarachas corriendo en dirección a la puerta abierta. “Qué extraño, yo no tengo cucarachas”. Después, cuando pudo dirigir su mirada vio otros bichos salir del piso de madera y peregrinar a las puertas. No observó bien todo este espectáculo porque ella le repetía: “Me gusta cuando un hombre me mira a los ojos”.
Era un buen hombre pero no aprendía de las experiencias. Nunca iba creyendo en las brujas, “ellas solo existen en las historias para niños”.Todo esto regresó a su mente el día del divorcio cuando el juez le concedió a ella la casa y otros bienes materiales. Aquel día por primera vez empezó a creer que las brujas existen y que los hombres que se olvidan de las fábulas de la niñez se les recordará la vida.
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